Justificación

-- Año VI. Segunda Época --


Un grupo de profesores, convencidos de la utilidad de la literatura en general, y de la poesía en particular, nos vemos en la necesidad de plantear esta experiencia educativa. Nuestras motivaciones son insólita y radicalmente simples: intentar cambiar, mediante pequeños gestos, el día a día de nuestra labor docente; contribuir a modificar y dignificar el ámbito en el que trabajamos, recurriendo a “un arma poderosa”, como es la poesía, que posee la virtud de potenciar la reflexión y el gusto estético por la palabra, de atenuar la violencia verbal a la que estamos sometidos, de crear un espacio de comunicación distinto; y disfrutar al hacerlo.

EL POEMA DE LA SEMANA nace con la única pretensión de colocar en diferentes lugares de este centro un poema, así como en el entorno virtual de las TIC. La esperanza de los profesores que participamos, es que que nuestro centro se enriquezca con nuevas experiencias, y que lo haga mediante cauces que incentiven día a día nuestro trabajo.

EL POEMA DE LA SEMANA se inicia con la ilusión de que otros compañeros, padres o madres de alumnos, e incluso los propios alumnos participen en esta novedosa actividad. Simplemente leyendo los poemas o incluso (¡qué gran éxito sería para nosotros!) proponiendo poemas para su difusión en este espacio o cualquier otra posibilidad para difundir su existencia. Por tanto, es a la par un lugar de encuentro y un sitio abierto a toda la comunidad educativa del IES Fray Bartolomé de las Casas.

Firmado.

(Los profesores implicados).

miércoles, 20 de febrero de 2013

DESMAYARSE

Desmayarse


  Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso:

  no hallar fuera del bien centro y reposo,        
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso:

  huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,                      
olvidar el provecho, amar el daño:

  creer que el cielo en un infierno cabe;
dar la vida y el alma a un desengaño,
¡esto es amor! quien lo probó lo sabe.
 
 
AUTOR. Lope de Vega
 
COMENTARIO: Lo prometido es deuda. Aquí os dejo el poema del que hablé en el anterior 
comentario. La apuesta está lanzada: si alguien ha experimentado algo que no esté en este 
poema contenido: le daremos un premio. Pero os aviso, es imposible, podéis buscar
 otras palabras, pero los sentimientos que sentimos al estar enamorado: imposible.
(Recomendamos desde aquí el libro clásico sobre esto: EL AMOR Y OCCIDENTE, de 
Denis de Rougemont) 
 
 

miércoles, 6 de febrero de 2013

Atravieso una ciudad de la que ya nada espero

 
Atravieso una ciudad de la que ya nada espero
Entre seres humanos distintos cada vez
Me lo sé de memoria, este metro elevado;
Transcurren días enteros sin que pueda ni hablar.
¡Ah! Esos mediodías, regresando del paro
Pensando en el alquiler, meditación sombría,
Prefieres no vivir, pero igualmente envejeces
Y nada cambia en nada, ni el verano, ni las cosas.
Al cabo de algunos meses, pasas al subsidio
Y el otoño vuelve, lento como una gangrena;
El dinero se vuelve la única idea, la única ley,
Estás realmente solo. Y te quedas atrás, atrás...
Los otros continúan con su danza existencial
Tu estás aislado tras un muro transparente;
El invierno ha vuelto. Su vida parece real.
Tal vez, en algún sitio, te espera el porvenir.

DATOS DEL AUTOR: MICHEL HOUELLEBECQ  es autor, como dice la contraportada de su libro POESÍA (Anagrama), "de provocadoras y subyugantes novelas que le han convertido en una controvertida estrella mediática internacional y en uno de los narradores más contundentes y transgresores de las últimas décadas", pero también es un destacado poeta.

COMENTARIO: Un poema para tiempos de crisis. En estos días de huelgas estudiantiles, por cierto, mal organizadas, al menos en este centro, los profesores tenemos tiempo de intercambiar opiniones sobre nuestra precaria situación económica. A ellos y a todos a los que les afecta (no hay nadie que se salve: salvo políticos, duques, implicados en juicios por corrupción, empresarios y banqueros...), les dedicamos este poema. Esperando, (¡quién espera, desespera!) ese porvenir del que habla Houellebecq.