Justificación

-- Año VI. Segunda Época --


Un grupo de profesores, convencidos de la utilidad de la literatura en general, y de la poesía en particular, nos vemos en la necesidad de plantear esta experiencia educativa. Nuestras motivaciones son insólita y radicalmente simples: intentar cambiar, mediante pequeños gestos, el día a día de nuestra labor docente; contribuir a modificar y dignificar el ámbito en el que trabajamos, recurriendo a “un arma poderosa”, como es la poesía, que posee la virtud de potenciar la reflexión y el gusto estético por la palabra, de atenuar la violencia verbal a la que estamos sometidos, de crear un espacio de comunicación distinto; y disfrutar al hacerlo.

EL POEMA DE LA SEMANA nace con la única pretensión de colocar en diferentes lugares de este centro un poema, así como en el entorno virtual de las TIC. La esperanza de los profesores que participamos, es que que nuestro centro se enriquezca con nuevas experiencias, y que lo haga mediante cauces que incentiven día a día nuestro trabajo.

EL POEMA DE LA SEMANA se inicia con la ilusión de que otros compañeros, padres o madres de alumnos, e incluso los propios alumnos participen en esta novedosa actividad. Simplemente leyendo los poemas o incluso (¡qué gran éxito sería para nosotros!) proponiendo poemas para su difusión en este espacio o cualquier otra posibilidad para difundir su existencia. Por tanto, es a la par un lugar de encuentro y un sitio abierto a toda la comunidad educativa del IES Fray Bartolomé de las Casas.

Firmado.

(Los profesores implicados).

lunes, 22 de abril de 2013

TRANSFIGURACIÓN DE LO PERDIDO


La música convoca las imágenes
degradas del tiempo. ¿Dónde
me están llamando, desde qué
penumbra, hacía qué día
me regresan?

             Nada me pertenece
sino aquello que perdí.

Máscara del pasado, la memoria confluye
sobre un fondo difuso de alegrías
donde todo zozobra y se reduce
a nada, donde está mi verdad
haciéndose más crédula.

             Oh transfiguración
de lo que ya no existe, marca
tenaz de lo caduco, cómplice
reclusión de la memoria
que ciñe al tiempo en ráfagas de música. 


DATOS DEL POETA: Caballero Bonald. Pincha aquí para ver su reseña biográfica y bibliográfica.

COMENTARIO: Nos acogemos al Centro Andaluz de las Letras, que propuso a la Consejería de Cultura y Deporte designar  Autor del Año, a este poeta. Hemos elegido este poema, por el tono elegíaco y melancólico que podemos encontrar en buena parte de la obra de Bonald. En este poema, además, se aprecia otra de las características del poeta, su lucha contra el olvido, el intento de que la memoria no desaparezca: sin ella, sin la memoria, sin la poesía estamos condenados a que nuestros oídos se resistan a la verdad.

martes, 16 de abril de 2013

TENGO GANAS DE UN POCO DE ENTUSIASMO...


Tengo ganas de un poco de entusiasmo
que no siento hace tiempo.
No sé por qué no sabe a nada vivo
ni el mes, ni la avenida, ni la luz, ni el orgasmo.
En realidad también tengo la culpa
y me declaro honestamente reo de una gris negligencia
que por todo mi cuerpo se pasea
y que de todo mi fervor disfruta.

Pero, además, declaro
que han entrado en mis días muchas gentes
armadas de agresivas pasividades turbias
y han saqueado mis horas una a una
hasta dejarme sólo esta inopia profunda.

Han tomado mis sueños,
mis molares,
mis palabras usuales
y mis vísceras.
Con mis ideas han envuelto carne
y ropa sucia con mi vida íntima.

Protesto.
Yo protesto.

Tengo ganas de un poco
de entusiasmo tardío y trasnochado,
del estricto, del justo y necesario
para morir mi almuerzo.




DATOS DEL POETA: Manuel José Leonardo Arce Leal (1935 - 1985), nacido en la Ciudad de Guatemala en 1935, fue poeta y dramaturgo. Es considerado uno de los escritores nacionales más relevantes de la segunda mitad del siglo XX. Fue galardonado con importantes premios centroamericanos y su obra ha sido traducida a varios idiomas. En el nombre del Padre (1955); De la posible aurora (Sonetos a mi esposa) (1957); Cantos en vida (1960); Eternauta: cantos de un mar (1962); Los episodios del vagón de carga (anti-pop-emas), (1971)



COMENTARIO: Será la primavera o simplemente ver el sol de nuevo, pero yo también siento hoy un poco de entusiasmo frente a los que pretenden arruinarme las intenciones, los proyectos, mis palabras usuales, como dice Arce. Hay que ir creciendo, no anquilosarse en la pasividad. La primavera lo remueve todo, hagámoslo nosotros también y así nos alimentaremos de un poco de entusiasmo vivo y sincero.



lunes, 8 de abril de 2013

MI DIFÍCIL VIDA CON LA MEMORIA

Soy mal público para mi memoria.
Quiere que continuamente escuche su voz,
y yo no dejo de moverme, carraspeo,
escucho y no escucho,
salgo, regreso  y vuelvo a salir.

Quiere ocupar mi atención y mi tiempo por completo.
Cuando duermo le resulta fácil.
De día, depende, y eso le molesta un poco.

Me desliza insistente antiguas cartas, fotografías,
trata hechos importantes y sin importancia,
pone la mirada en paisajes inadvertidos
los puebla con mis muertos.
 
En sus historias siempre soy más joven.
Es agradable, sólo que para qué seguir insistiendo en eso.
Los espejos me dicen otra cosa.

Se enfurece cuando me encojo de hombros.
Y, vengativa, me echa en cara todos mis errores,
graves, luego fácilmente olvidados.
Me mira a los ojos, espera a ver qué digo.
Al final me consuela con que pudo haber sido peor.

Quiere que viva ya solo con ella y para ella.
De preferencia en una habitación oscura y cerrada,
y en mis planes hay siempre un sol presente,
nubes actuales, camino en curso.

A veces estoy harta de su compañía.
Le propongo separarnos. Desde hoy y para siempre.
Entonces sonríe compasiva,
pues sabe que para mí también sería una condena.


Datos del poeta: Wistawa Szymborska, poeta polaca (Bnin 2 de julio de 1923, Cracovia, 1 de febrero de 2012). Con ocho años se trasladó con su familia a Cracovia, en donde tras sus estudios  escolares, trabajó en los ferrocarriles. Más tarde estudió Lengua y Literatura Polaca y sociología en la Universidad Jagellónica, que no concluyó por razones económicas. Mientras estudiaba, ya comenzó a publicar poemas en periódicos y revistas, en una de las cuales trabajó como secretaria  e ilustradora. Publicó su primer libro en 1949, y trabajó en la revista Vida Literaria, en donde tenía una columna de crítica literaria. Fue miembro del Partido Comunista del que con el tiempo se iría distanciando hasta adoptar una postura crítica. Compaginó su creación literaria con la traducción del francés. Fue miembro de la Unión de Escritores de Polonia y la Asociación de Escritores de Polonia, y obtuvo numerosos honores y premios, destacando el Premio Nobel de Literatura en el año 1996.

COMENTARIO: ¡Cuántas veces estamos sordos a la memoria, tanto movernos y salir o dar tumbos...! Es un juego extraño el olvido y la memoria, pero hoy, el pasado (mis días más felices, quizás) ha vuelto en forma de email. Un amigo, verdadero, auténtico, me ha encontrado y yo, que ya no soy joven, que al espejo no pretendo engañar, he comprendido que no puedo vivir sin mi memoria. Desde aquí (así se llama el poemario de Szymborska, aquí, en Peñarroya-Pueblonuevo, en Almería o en Alemania) saludo de nuevo a Jesús Martín y le abrazo a la espera del reencuentro más pronto que tarde.

lunes, 1 de abril de 2013

LAS COSAS DEL CAMPO

Las cosas del campo

   Cuando florecen las encinas hay que temblar. Se anuda la delicia en la garganta. Hay un estremecimiento y el árbol comienza a vestirse, y toda aquella dureza, se expresa en purísimo temblor, en goterones de ternura que la llenan toda, que la ponen como llovida de belleza, enmelada, soñadora, sauce sin río en el monte, con toda la fuerza de la encina y la melancolía del sauce.
   Las encinas no se conocen a sí mismas cuando florecen. Componen una figura patética en el paisaje y teme uno que ni los pájaros ni los viandantes las tomen en serio y les suceda como a los gigantes enamorados que pierden el tino y el peso.
   Luego quisiera uno guardar el momento, conservar el temblor, detener el fruto y quedarse para siempre bajo tanta gracia y brío. Pero las noches de primavera suelen destemplarse y no se puede prolongar el crepúsculo bajo una encina florecida. Vendrá el relente y nos herirá la espalda y habremos de abandonar tanta hermosura a la noche.

DATOS DEL POETA: Poeta español nacido en Antequera (Málaga). Estudia Derecho en la Universidad Central de Madrid y en 1929 publica Versos de retorno. Gracias a este libro, se relaciona con los poetas Emilio Prados, Manuel Altolaguirre, Juan Ramón Jiménez, Vicente Aleixandre, Pedro Salinas, Luis Cernuda y Leopoldo Panero. Con éste último funda la Nueva Revista.  En 1934 conoce a Dámaso Alonso, Pablo Neruda, Vicente Aleixandre, Miguel Hernández y García Lorca. A comienzos de 1936 marcha de nuevo a Cambridge, donde es nombrado lector de español, y visita en su residencia londinense a T.S. Eliot, profundizando en el conocimiento de la poesía inglesa. En 1939 regresa a España. En 1942, se publican los Sonetos de amor por un autor indiferente, y un año después Abril del alma. En 1945 publica un libro fundamental, Historias de familia y en 1951 se traslada a Madrid, donde publica la que muchos consideran su obra maestra en prosa, Las cosas del campo (1951). Dirigió junto a Alfonso Canales, Papel Azul, suplemento de la revista Gibralfaro, y colaboró en la revista poética gaditana Platero. En 1954 publica Cantos a Rosa y tres años después uno de los libros en prosa más bellos de cuantos han salido de su pluma, Las musarañas. Más tarde, Lugares del corazón (1962), Coplillas (1966), Salmo (1970), Antequera, norte de mi pluma (1977) y en 1992, Amigos y maestros, sus memorias literarias. Poeta amante del equilibrio, fue galardonado con el Premio Nacional de Poesía (1998) por Objetos perdidos, y con el Premio Reina Sofía de Poesía (2002).  © epdlp


COMENTARIO: Nos pasan desapercibidas muchas cosas del campo. Urbanitas o simplemente ignorantes de lo que nos rodea. Estos días de campo, que por estos lares conocen bien, no está mal recordad el poemario completo de este autor. O, como mínimo, tomar en serio estas encinas, aunque por la noche debamos abandonar la hermosura -nosotros urbanitas o ignorantes.