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Mostrando entradas de junio, 2013

POEMA DE LA DESPEDIDA (ÚLTIMO POEMA DEL CURSO 2012/2013)

Te digo adiós y acaso te quiero todavía. Quizá no ha de olvidarte pero te digo adiós. No sé si me quisiste... No sé si te quería... O tal vez nos quisimos demasiado los dos.
Este cariño triste, y apasionado, y loco, me lo sembré en el alma para quererte a ti. No sé si te amé mucho... No sé si te amé poco. Pero si sé que nunca volveré a amar así.
Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo, y el corazón me dice que no te olvidaré; pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo, tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.
Te digo adiós, y acaso con esta despedida mi más hermoso sueño muere dentro de mi... Pero te digo adiós para toda la vida, aunque toda la vida siga pensando en ti.

DATOS DEL POETA: José Ángel Buesa fue un poeta cubano nacido en el año 1910 y fallecido en 1982. Buesa publicó casi dos decenas de poemarios, entre los que destacan los títulos "La fuga de las horas", "La vejez de Don Juan", "Lamentaciones de Proteo" y "Poemas en la arena". A pesar d…

LA SONRISA EXACTA (En agradecimiento a MATILDE CABELLO)

Y aunque a veces descubro fragmentos en mi falda de aquel tiempo en que todo tuvo un lugar preciso, hoy habito el desorden. El mundo se me enreda.
Porque sé que los sueños pueden cambiar su rostro y es mudable la escarcha que enciende las pasiones, me bebo a breves sorbos aquella verdad antigua y se me torna duda, apenas la digiero.
Y en esta incertidumbre de tardes sin crepúsculo, voy rompiendo los moldes que a sangre me esculpieron.
Sólo sé entre qué muslos prefiero adormecerme y qué sonrisa exacta me puede (de momento).
DATOS DEL POETA: MATILDE CABELLO (Puerto Real, Cádiz). Afincada en Córdoba, desde principios de los noventa ha ejercido el periodismo en distintos medios audivisuales y escritos; en ellos lleva publicados cerca de un millar de trabajos, entre artículos, críticas, reportajes, entrevistas o semblanzas. Esta semana visita nuestro centro para hablar de EL LIBRO DE LAS PARTURIENTAS.
COMENTARIO: El poema ha sido elegido en clase, entre unos pocos alumnos, los que estaban… (7 de 18…). S…

HABLA (Dedicado a los poetas visuales del centro).

¿A qué lengua se traduce la lluvia?
¿Cuántas letras forman el perfume
que la rosa destila? ¿Con qué rima
uncirías las olas de la playa?
¿Serías tú capaz de discernir
los hemistiquios en el beso último
de dos amantes, y ponerle acentos
al silencio sutil de sus pupilas?
¿Qué humana ortografía serviría
para ese ladrido que a lo lejos
se oye en plena noche o para el pulso
que late en todo astro, incluso muerto?
Dime con qué alfabeto se transcribe
el sueño de la vida,
dímelo sin palabras, que son merma,
sin rima, sin acentos, sin medida,
y luego, habla.

DATOS DEL POETA: Andrés Trapiello (Manzaneda de Torío, León, 1953), poeta, novelista y ensayista español. Reside en Madrid, dedicado exclusivamente a la tarea de escribir. Como poeta ha publicado Junto al agua (1980), Las tradiciones (1982), La vida fácil (1985), El mismo libro (1989), recopilados bajo el título Las tradiciones (1991); Acaso una verdad (Premio Nacional de la Crítica, 1993), Poemas escogidos (1998), Rama desnuda (2001) y Un sueño en otro …

ME BASTA ASÍ (dedicado a las personas-libro del hermanamiento)

Si yo fuese Dios
y tuviese el secreto,
haría un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
—de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso—;
                                entonces,
si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra…