Justificación

-- Año VI. Segunda Época --


Un grupo de profesores, convencidos de la utilidad de la literatura en general, y de la poesía en particular, nos vemos en la necesidad de plantear esta experiencia educativa. Nuestras motivaciones son insólita y radicalmente simples: intentar cambiar, mediante pequeños gestos, el día a día de nuestra labor docente; contribuir a modificar y dignificar el ámbito en el que trabajamos, recurriendo a “un arma poderosa”, como es la poesía, que posee la virtud de potenciar la reflexión y el gusto estético por la palabra, de atenuar la violencia verbal a la que estamos sometidos, de crear un espacio de comunicación distinto; y disfrutar al hacerlo.

EL POEMA DE LA SEMANA nace con la única pretensión de colocar en diferentes lugares de este centro un poema, así como en el entorno virtual de las TIC. La esperanza de los profesores que participamos, es que que nuestro centro se enriquezca con nuevas experiencias, y que lo haga mediante cauces que incentiven día a día nuestro trabajo.

EL POEMA DE LA SEMANA se inicia con la ilusión de que otros compañeros, padres o madres de alumnos, e incluso los propios alumnos participen en esta novedosa actividad. Simplemente leyendo los poemas o incluso (¡qué gran éxito sería para nosotros!) proponiendo poemas para su difusión en este espacio o cualquier otra posibilidad para difundir su existencia. Por tanto, es a la par un lugar de encuentro y un sitio abierto a toda la comunidad educativa del IES Fray Bartolomé de las Casas.

Firmado.

(Los profesores implicados).

martes, 26 de noviembre de 2013

EL RODAR DEL MUNDO

Prestado, prestándose
de sol a luna y de luna a sol
vinculándose.
Así el mundo rueda
y es.

No existen abrazos, ni besos posibles
en un solo cuerpo.
Hablo y no hago más que robar palabras
de un baúl viejo y colectivo.

La lluvia no sería húmeda
si nada ni nadie la recibiese.
La soledad misma
que a veces orgullosa cree ser
su misma y profética hija
es el aliento necesario para el próximo abrazo
la cuerda silenciosa que hermana dos versos.

No amo lo que no se vincula: el beso fingido
la palabra sorda
la lluvia ácida
la huida misantrópica.
(No amo lo que no es).

Ángel Calle En: VV.AA. Negra Flama. 
Poesía antagonista en el estado español.
Edt. SOV (Jaén, 2013)


DATOS DEL POETA: Ángel Calle. La nota bio-bibliografía siguiente, se la debemos a él mismo:

Nacido en 1969, en Madriz, aunque con sangre por los rincones del Jerte. Me pongo a estudiar números. Me dicen poco. Me hacen sociólogo por la vía del doctorado, comprendo algo más. Publico dos libros sobre movimientos sociales, en particular el último (Nuevos Movimientos Globales, Ed. Popular) es reflejo de mi activismo en la construcción de otras realidades desde entornos varios: proyectos agroecológicos, centros sociales autogestionados, Red Ciudadana por la Abolición de la Deuda Externa. Anudo estos lazos, añado emociones y edito mi primer y único poemario: Los Vínculos (Editorial Isla Varia). Preparo Utopistas y Desutópatas.

Fuente: http://lasafinidadeselectivas.blogspot.com.es/2007/02/ngel-calle.html


COMENTARIO: ¡Son tan importantes los vínculos! Y el vínculo necesita al otro (el sol a la luna), pero también, como señala el diccionario, nos atamos a él. Incluso siguiendo al diccionario, el vínculo nos funde con el otro: un hermano, un amigo, la amada (No existen abrazos, ni besos posibles/ en un solo cuerpo) o con nuestra propia cultura heredada (Hablo y no hago más que robar palabras/ de un baúl viejo y colectivo). Y, sin embargo, los vínculos los elegimos nosotros, porque sospecho que nos vinculamos a aquello que nos es afín, o nos atrae, como también decidimos no hacerlo con lo que nos espanta o nos aleja de nosotros mismos. Me emociona el final del poema de Calle y valdría memorizar, al menos, su última estrofa, no exenta de análisis metafísicos: NO AMO LO QUE NO ES. Bueno, muy bueno...

domingo, 24 de noviembre de 2013

Sin título

Las armas de ayer sirven
para las guerras de ayer

lo mismo las palabras

el sujeto histórico
se diluye entre la masa
precaria y confundida

no hay discurso de clase
ni alpargatas de esparto
ni hambre suficiente

la escuela y la publicidad
hicieron el trabajo:

vaciaron las fábricas
los campos

modelaron individuos
electores
propietarios

Quién podrá ya
sostener un arma una idea
una palabra

sobre qué ruinas
habremos de reconstruir
el compromiso



Juako Escaso. Mañana sin amo. Ed. La oveja roja, 2013

DATOS DEL POETA: Juako Escaso es un joven escritor madrileño vocacional y autodidacta que concibe la escritura como un aprendizaje, una forma de autoconocimiento y de conexión con el mundo. Escribe poesía, relato y guiones de ficción. Es diplomado en Guión de Cine y TV por la Escuela de Cinematografía y Audiovisual de Madrid y ha realizado un máster en Competencia Literaria por la Escuela de Letras de Madrid.

(Fuente: Hermida Editores)

COMENTARIO: Este poema contiene una crítica social, la poesía sirve para esto también, no lo olvidemos. Mediante un lenguaje coloquial, sencillo, el autor desnuda sus ideas acerca de su visión del mundo ("no hay discurso de clase/ ni alpargatas de esparto/ ni hambre suficiente"). Una visión desesperanzada y altamente crítica con nuestra sociedad adormecida y los individuos que las formamos ("modelaron individuos/ electores/ propietarios") y que identifica el modo en el que se ha fraguado esta situación ("la escuela y la publicidad/ hicieron el trabajo"). Podemos disentir de las causas que señala Escaso, al menos resistirnos en tanto profesores, pero, sinceramente, coincidimos en su poética conclusión: "sobre qué ruinas/ habremos de reconstruir/ el compromiso". Por cierto, Escaso concluye interrogándose a sí mismo, pero también nos lanza a nosotros la pregunta: ¿sobre qué construimos el compromiso?

martes, 12 de noviembre de 2013

RIMA XII


Porque son, niña, tus ojos
verdes como el mar te quejas;
verdes los tienen las náyades,
verdes los tuvo Minerva,
y verdes son las pupilas
de las hurís del Profeta.

El verde es gala y ornato
del bosque en la primavera.
Entre sus siete colores
brillante el Iris lo ostenta.
Las esmeraldas son verdes,
verde el color del que espera,
y las ondas del océano
y el laurel de los poetas.

Es tu mejilla temprana
rosa de escarcha cubierta,
en que el carmín de los pétalos
se ve al través de las perlas.
Y sin embargo,
sé que te quejas,
porque tus ojos
crees que la afean.
Pues no lo creas
que parecen sus pupilas,
húmedas, verdes e inquietas,
tempranas hojas de almendro,
que al soplo del aire tiemblan.

Es tu boca de rubíes
purpúrea granada abierta,
que en el estío convida
a apagar la sed con ella.
Y sin embargo,
sé que te quejas,
porque tus ojos
crees que la afean.
Pues no lo creas,
que parecen , si enojada
tus pupilas centellean,
las olas del mar que rompen
en las cantábricas peñas.

Es tu frente que corona
crespo el oro en ancha trenza,
nevada cumbre en que el día
su postrera luz refleja.
Y sin embargo,
sé que te quejas,
porque tus ojos
crees que la afean.
Pues no lo creas,
que, entre las rubias pestañas,
junto a las sienes, semejan
broches de esmeraldas y oro
que un blanco armiño sujetan.

Porque son, niña, tus ojos
verdes como el mar te quejas;
quizás si negros o azules
se tornasen lo sintieras.
 
Datos del poeta:

Gustavo Adolfo Bécquer fue un poeta y narrador español del Romanticismo. Nació en Sevilla 1836 y murió en 1870 a la edad de 34 años de tuberculosis.
Su vida estuvo muy marcada por la muerte de sus padres y de su hermano. Su tía Manuela Monhai, fue la que lo crio; también le marcó su amor por Julia Espín, que inspiró una parte de sus rimas. Bécquer se casó con Casta Esteban y tuvo tres hijos, a pesar de estar enamorado de Julia.
 


Comentario:

Este poema constituye la rima XII  del Libro de los Gorriones. La obra de Bécquer se divide en cuatro apartados según el tema. Esta Rima en concreto, pertenece al segundo apartado, que abarca de la rima XI-XXIX, que trata sobre el amor ilusionado.
En esta rima se exaltan los ojos verdes de una mujer que piensa   que le afean, pero él dice que en realidad es todo lo contrario y  alaba todos sus rasgos.
En cuanto a la métrica se puede observar que los versos pares son de rima asonante y que los impares son de verso libre, con versos de 9-5 sílabas.
Según su estructura se puede dividir en dos partes. La primera parte que engloba las doce primeras estrofas  y la segunda que abarca la última estrofa, la trece, donde concluye y confirma lo que ha dicho.


(Por Javier Torrico).

martes, 5 de noviembre de 2013

50 AÑOS DE LA MUERTE DE LUÍS CERNUDA

NO DECÍA PALABRAS

No decía palabras,
acercaba tan sólo un cuerpo interrogante,
porque ignoraba que el deseo es una pregunta
cuya respuesta no existe,
una hoja cuya rama no existe,
un mundo cuyo cielo no existe.

La angustia se abre paso entre los huesos,
remonta por las venas
hasta abrirse en la piel,
surtidores de sueño
hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.

Un roce al paso,
una mirada fugaz entre las sombras,
bastan para que el cuerpo se abra en dos,
ávido de recibir en sí mismo
otro cuerpo que sueñe;
mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne,
iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.

Aunque sólo sea una esperanza
porque el deseo es pregunta cuya respuesta nadie sabe.

DATOS: Si queréis conocer la biografía del autor, sus obras, imágenes de su vida y sus libros, etcétera, visita el siguiente enlace: http://www.poetasandaluces.com/autor.asp?idAutor=77 
Si eres docente y quieres trabajar esta semana con este autor, pincha aquí

COMENTARIO: No quiero en este comentario añadir nada sobre una interpretación sexual u homosexual sobre el poema. No es necesario y no hace falta a estas alturas de la muerte del poeta. Prefiero comentar otras cosas. Por ejemplo, hacer hincapié en la naturaleza del deseo, pregunta cuyo respuesta nadie sabe. ¿Y cómo saber la respuesta? Quizás sea imposible saberlo, porque el deseo no hay que comprenderlo, sino experimentarlo y encauzarlo para lograr darle satisfacción. Da igual a la diana que apunte, hay que seguir su rastro, estar atento a su dirección, a su sentido. Es necesario conocer la fuerza con la que nos arrastra, para controlarlo o, al menos, para no perdernos en el puro desear. Cernuda habla del deseo carnal (una mirada fugaz entre las sombras,/bastan para que el cuerpo se abra en dos), pero al leer el poema, uno entiende que los mecanismos del deseo funcionan de igual manera para otros tipos de deseos. Un deseo que se convierta en una esperanza de llevar a término lo que esa misma esperanza abre. Y sin decir palabras, dejarse guiar por él. Es la única manera de dar salida, también, a nuestras obsesiones.