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Mostrando entradas de marzo, 2014

ARTE POÉTICA (CELEBRANDO EL DIA INTERNACIONAL DE LA POESÍA)

ARTE POÉTICA

Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.

Sentir que la vigilia es otro sueño
que sueña no soñar y que la muerte
que teme nuestra carne es esa muerte
de cada noche, que se llama sueño.

Ver en el día o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor y un símbolo,

ver en la muerte el sueño, en el ocaso
un triste oro, tal es la poesía
que es inmortal y pobre. La poesía
vuelve como la aurora y el ocaso.

A veces en las tardes una cara
nos mira desde el fondo de un espejo;
el arte debe ser como ese espejo
que nos revela nuestra propia cara.

Cuentan que Ulises, harto de prodigios,
lloró de amor al divisar su Itaca
verde y humilde. El arte es esa Itaca
de verde eternidad, no de prodigios.

También es como el río interminable
que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstan…

AQUÍ HAY UNA MUJER MALABARISTA (Día Internacional de la Mujer)

Aquí hay una mujer malabarista,
que se mantiene
firme
en la cuerda floja de sus miedos.

Aquí hay una mujer que le dice al valor
que ría más alto
para salir a su encuentro esta madrugada.

Aquí hay una mujer que mira el mar tras los libros
y sabe que no habrá
naufragio
ni isla donde huir fuera de ella.

Aquí hay una mujer que calla promesas
por si no puede cumplirlas,
que no mentirlas.

DATOS DE LA POETA: Teresa Suárez Domínguez nace en Huelva en 1976, se licencia en Historia del Arte por la Universidad de Sevilla en 2001 y actualmente trabaja en el sector cultural como formadora de Cursos de F.P.O. y de Talleres de Escritura Creativa y Animación a la Lectura. Ha publicado críticas de arte, artículos en revistas especializadas y es autora de distintos relatos cortos y libros de poesía, entre los que destaca: "La mentira de Lilith"(Huelva, Cacúa Editorial, 2002), galardonado por el Instituto Andaluz de la Juventud con el Premio Huelva Joven en la modalidad de Arte. Dos relatos cor…

NO QUIEREN IRSE

NO QUIEREN IRSE
Hay mucha gente que no quiere morir: Mick Jagger, Madonna, Isabel II, Bill Gates.
No quieren morir porque su vida es plena, vertiginosa y fascinante, y la muerte es una humillación.
Barck Obama, Fidel Castro, Clint Eastwood, Lady Gaga, Paris-Hilton, Robert Reford, Gabriel García Márquez, no quieren morir.
Sin embargo, morirán.
Steven Spilberg, Brad Pitt, Mario Vargas Llosa, George Bush, Paul Auster, Carlos Slim, Joanne Rowling, tampoco quieren morir.
No aceptan el hecho de su desaparición: furia, se pondrán furiosos. La furia de los niños contra las estrictas tinieblas.
Angelina Jolie, Keith Richards, Antonio Banderas, Sharon Stone, Bill Clinton, Tom Cruise, morirán, un día lo anunciará la televisión: ha fallecido en su casa de...
Bob Dylan, José María Aznar, Scarlet Johanson, Hilary Clinton, Nicolás Sarkozy, Tony Blair, Plácido Domingo, Naomi Campbell, Al Pacino se morirán también, os lo aseguro.
Os lo juro por lo más sagrado: se morirán.
Decidle, si os apetece, que l…

LA VÍSPERA INCIERTA

LA VÍSPERA INCIERTA
Volvió casi clareando a casa, como otras veces. Estaba algo aturdido de cerveza y los restos infelices de medio éxtasis tomado, con ella, al filo de las once. Sin quitarse los pantalones, sólo de medio cuerpo desnudo, se echó en aquella cama estrecha, dejando encendida la luz de la lámpara de estudio... No pensó en la música ni en la novela que estaba leyendo -ahí, sobre la mesa- ni en el día de sol que había concluido en aquella noche de música y de juerga. Sentía unas tremendas ganas de llorar y un extraño peso en el pecho. La vida era mezquina -sintió- y nunca llegaría a ningún sitio. Pasarían los días y crecería el tedio y como una piedra muy grande pesaría la rabia. Quería dar golpes a alguien, gritar, aullar, soltar el rencor por los dedos, la pena, la impotencia, la angustia, ese terrible peso, que le decía nunca, no, nunca, nada, jamás, desiste, nunca. Y entonces en ese instante en que el pecho crecía de desazón y páramo infecundo, empezó a llorar ruidosame…