Justificación

-- Año VI. Segunda Época --


Un grupo de profesores, convencidos de la utilidad de la literatura en general, y de la poesía en particular, nos vemos en la necesidad de plantear esta experiencia educativa. Nuestras motivaciones son insólita y radicalmente simples: intentar cambiar, mediante pequeños gestos, el día a día de nuestra labor docente; contribuir a modificar y dignificar el ámbito en el que trabajamos, recurriendo a “un arma poderosa”, como es la poesía, que posee la virtud de potenciar la reflexión y el gusto estético por la palabra, de atenuar la violencia verbal a la que estamos sometidos, de crear un espacio de comunicación distinto; y disfrutar al hacerlo.

EL POEMA DE LA SEMANA nace con la única pretensión de colocar en diferentes lugares de este centro un poema, así como en el entorno virtual de las TIC. La esperanza de los profesores que participamos, es que que nuestro centro se enriquezca con nuevas experiencias, y que lo haga mediante cauces que incentiven día a día nuestro trabajo.

EL POEMA DE LA SEMANA se inicia con la ilusión de que otros compañeros, padres o madres de alumnos, e incluso los propios alumnos participen en esta novedosa actividad. Simplemente leyendo los poemas o incluso (¡qué gran éxito sería para nosotros!) proponiendo poemas para su difusión en este espacio o cualquier otra posibilidad para difundir su existencia. Por tanto, es a la par un lugar de encuentro y un sitio abierto a toda la comunidad educativa del IES Fray Bartolomé de las Casas.

Firmado.

(Los profesores implicados).

domingo, 31 de mayo de 2015

CICUTA

CICUTA
 Vivimos en una época
en que sólo lo superfluo es necesario
Oscar Wilde
(El anzuelo)


A base de tanto morder la cicuta endulzada
y adictiva prendida del anzuelo, vamos quedando
cada vez más inconscientes y nos cuesta menos
confundir la transparencia del aire con el televisor
de plasma, la marca de perfume, de traje o de gafas;
nos dejamos deslumbrar por sus reflejos opacos
y creemos que vanidad es elegancia, o hacer ruido
en los medios fama, que la libertad nos viene dada
por el último diseño de automóvil y el calor del hogar
se obtiene a base de maderas nobles, sillones de piel,
sofisticados vidrios y tecnologías últimas
-hogares inteligentes los llaman- todo ello reemplazable
en la medida que ordenan las modas, efímeras a voluntad,
que prosperar es competir a cualquier precio,
calidad de vida poseer todo aquello que se puede
comprar,
                                usar,
                                                           tirar...
Y vendemos finalmente
nuestras almas a un diablo de papel
mientras se nos disuelve en el estómago
la envoltura dulce de su cebo envenenado.


DATOS DEL POETA: Rafaela Hames Castillo (Córdoba, 1962) es una reconocida poeta. Entre sus obras podemos destacar: Funámbulos, Desde la Aurora, Ser Agua, El Tránsito, Algo más que Luz y su último libro Barakah (Detorres Ediciones, 2015), al que pertenece esta Cicuta.

COMENTARIO: Este poema de Rafaela Hames viene a desarrollar la cita de entrada de Wilde, que bien podría haber sido la LXVIII de Proverbios y Cantares, de nuestro Machado. Y es que Hames, con elegancia, sin aspavientos ni griterío, va desglosando una batería de situaciones cotidianas que, por evidentes, nos pasan desapercibidas del todo. ¿Cómo es posible que confundamos la libertad con un coche, el calor del hogar con sillones de piel o la calidad de vida con aquello que se puede comprar, usar y tirar...? Tal vez, el secreto de vivir consiste en distinguir lo importante de lo superficial y es cierto que en nuestra época todo parece encaminarse para que nos resulte imposible establecer este fácil criterio. Nos preocupamos por tener, y no por ser, como defendían los existencialistas franceses, pero el problema está en el anzuelo al que le dedica pocos versos la poeta cordobesa. Esa dulce cicuta, ¿qué es?, ¿dónde está?, ¿quién la prepara y qué mecanismos utiliza para hacer pasar veneno mortal por dulce señuelo? Se nos dirá que la publicidad, la mano negra que todo lo mueve o ese “diablo de papel”, puede ser la clave para responder a esas preguntas. Y, sin embargo, aunque coincidamos con esta posibilidad, creemos firmemente, que la cuestión es más íntima y personal. El individuo, la persona, el hombre de carne y hueso es el único responsable de discernir la tesitura entre lo importante y lo banal. No nos dejemos engañar por más tiempo, porque el estómago de nuestra época está a punto de explotar y debemos recuperar nuestro Barakah cuanto antes.




ACTIVIDADES:


  1. En el comentario se alude a una famosa composición de un libro de Machado. Busca la referencia. ¿Crees que podría tener alguna relación LXVIII con el poema de Hames? Explica tu postura.
  2. Elige algunos poemas de los Proverbios y Cantares de Machado y explica tu elección.
  3. Establece en una lista las cosas que te parezcan importante y las que son prescindibles en tu vida cotidiana.
  4. Investiga qué significa el nombre que da título al libro del que se ha extraído el poema.


(El poemario y la autora han pasado
por la Feria del Libro de Peñarroya-Pueblonuevo (2015), y han reafirmado
mi postura acerca de qué debo considerar importante y superfluo.
Por ello, este poema se lo dedico a todas las personas-libro
que ayer estuvieron narrando en la Feria del Libro,
 un sábado por la tarde.
Gracias, por tanto, a Rafi y a Calixto Torres por su generosidad)

sábado, 23 de mayo de 2015

PERMÍTEME SER


PERMÍTEME SER

Permíteme ser una roca entre las rocas
y una mujer entre las mujeres.
Permíteme ser yo.

A veces esa risa que me asalta
a veces esas lágrimas que me ahogan.
A veces loca y a veces cuerda.
A veces cálida como el aire de primavera,
y otras fría como el gélido invierno.

Como sea, abrázame
sea como sea, acéptame
sea como sea, déjame perderme
en tu mirada de miel,
déjame que me quede varada en ella,
acomódame en tus brazos
y aprieta fuerte mis manos.

Permíteme ser una roca entre las rocas
y una mujer entre las mujeres.
Permíteme ser yo.

A veces una guerrera impulsiva
a veces débil y sumisa.
a veces mujer de piedra,
a veces escultura de arena.
a veces mujer de pasión y fuego,
y otras mujer fría de hielo.

Sea como sea , abrázame
sea como sea, acéptame
sea como sea, déjame embriagarme
en tu boca dibujada.
Déjame que me quede mojada en ella,
acomódame en tus brazos
y aprieta fuerte mis manos.

Permíteme ser una roca entre las rocas
y una mujer entre las mujeres.
Permíteme ser yo.

A veces ilusionada
y a veces frustrada.
Soñadora de sueños inacabados
escritora de versos imperfectos
Y pintora de cuadros robados.

Permíteme ser una roca entre las rocas
Y una mujer entre las mujeres
Permíteme ser yo.

DATOS DEL POETA: Francisca Rodríguez Extremera nació en Córdoba hace 41 años. Es maestra y ejerce como tal en un pueblo de la provincia de Alicante , en Orihuela, cuna además del gran poeta Miguel Hernández. Desde pequeña comenzó a interesarse por la poesía y pronto comenzó a escribir sus primeros versos. Así lleva haciéndolo hasta el día de hoy en el que ha decidido sacar del cajón sus poesías para compartirlas en un libro. Su primer libro se llama ALMA (2015. Ed. Círculo Rojo) y en él podemos encontrar la poesía que os traemos esta semana.

COMENTARIO: Quede por delante que seguramente no seré objetiva en este comentario porque Francisca, Paqui para mi, viene formando parte de mi vida desde hace mucho tiempo y el cariño que le tengo hace que interprete su poesía “a mi manera”. Una cosa está clara y es que sólo el título, “Permíteme ser”, creo que ya nos dice todo. ¿A alguien se le ha otorgado la potestad de permitir o no permitir a alguien ser de una manera u otra?....Creo firmemente que no…esta poesía nos muestra la necesidad, casi obligación, que debemos tener para mostrarnos tal y como somos, la necesidad de que los demás nos acepten con nuestras virtudes y nuestros defectos, con nuestros miedos y nuestras realidades.
No sé si este poema podría enmarcarse dentro de lo que un triste profesor denomina ceremonia de despedida pero si me gustaría dedicarlo a todos los alumnos y alumnas que os marcháis este año del centro porque, sea como sea…que nadie tenga que permitiros ser..
Me vais a permitir hacer un último inciso. El pasado 17 de Mayo se celebró el Día internacional contra la homofobia, se celebraban 21 años desde la eliminación de la homosexualidad de las listas de enfermedades mentales por parte de la Organización Mundial de la Salud, día contra un tipo de discriminación que sin duda hay que celebrar, no a la discriminación, sí a permitir ser…

ACTIVIDADES:
  1. ¿Te sientes identificado/a con algún verso? En casi afirmativo indica con cuál y por qué.
  2. ¿Crees que este poema puede aplicarse por igual a hombre y mujeres?. Reflexiona tu respuesta.
  3. En el poema se describe un rasgo muy característico de la adolescencia, ¿sabrías decir cuál?
  4. Busca información sobre el Día Internacional contra la homofobia y elabora un cartel explicando a tus compañeros qué es la homofobia y cuáles son sus consecuencias.

(La elección de este poema de la semana
corresponde a Maribel Campos
(Dpto. Orientación))



domingo, 17 de mayo de 2015

IV (Primer poema de la Ceremonia de Despedida)


IV

Cuando me dicen lo que debo pensar,
Cuando me dicen lo que no debo apoyar,
Cuando me dicen a quién no debo ayudar,
Cuando me dicen de quién debo fiarme,
Cuando me dicen que así sí y asá no,
Cuando me imponen yugos tan poco recomendables
es cuando sé lo que voy a decir,
qué empeños contarán con mis brazos
a quién me prestaré de cabestrillo,
qué casas serán las mías y cuáles buscarán mi ruina.


DATOS DEL POETA: José L. Campal (Asturias, 1965), licenciado en literatura española. Practica la poesía visual y textual y dirige la revista ensamblada de experimentación visual El Paraíso. En el ámbito discursivo es autor de A tientas; Catálogo de Infiernos, Crónica de la grieta, Ángulos, etc.

COMENTARIO: Conocía a Campal como poeta visual. Pero ahora he tenido la suerte de conocerlo como poeta discursivo. Y este poema es todo un hallazgo. Sobre todo porque puede enmarcarse en lo que denomino ceremonia de despedida. ¿Qué debe decir un profesor a sus alumnos al terminar un ciclo (ya sea 4º de la ESO o 2º de Bachillerato)? Puedes recuperar tópicos, lugares comunes, metáforas del arbolito que crece o del pájaro que empieza a volar. Y puedes también acercarlo a la verdad: la vida es ingrata, se venga en la felicidad y la soledad no es un estado de ánimo sino la condición de todo vuelo...

Sin embargo, Campal, viene a mi auxilio como profesor que intenta trasmitir algo definitivo a su alumnado. Con él, os digo: No aceptes yugos, que no piensen por ti, que no decidan tus acciones, ni definan tu confianza..., al contrario, piensa por ti mismo, decide tu destino y lo que quieras ser. Quizás estés equivocado y no consigas nada, pero tus ruinas, serán propias y auténticas. Y habitarlas, aprender a habitarlas será tu verdadera vida. Eso nadie te lo reprochará. Este triste profesor tampoco, porque ya sé lo que debo pensar, lo que debo apoyar, a quién ayudo y de quién debo fiarme habitando mis propias ruinas, por cierto.

ACTIVIDADES:

  • Según se señala en DATOS DEL POETA, Campal practica la poesía visual. Busca alguno de sus poemas visuales y elige uno que te guste. Explica tu elección.
  • La poesía visual y experimental es desconocida en muchos casos y minoritaria, ¿crees que practicar esa modalidad poética tiene algo que ver con el poema que hemos leído?
  • Intenta establecer las siguientes pautas:
      • Lo que debes pensar.
      • Lo que no debes apoyar.
      • A quién no debes ayudar.
      • De quién debes fiarte.

  • Explica con tus palabras el último verso del poema: “qué casas serán las mías y cuáles buscarán mis ruinas”.

    (Primer poema que dedicamos 
    este curso al alumnado de 2º de bachillerato)

domingo, 10 de mayo de 2015

EL FONENDOSCOPIO (Poema para Carmen Zafra, que lo tiene sin recurrir al cachivache)


EL FONENDOSCOPIO (Poema para Carmen Zafra, que lo tendrá sin recurrir al cachivache).

El fonendoscopio es el único instrumento capaz
de situar la subterránea tristeza del corazón.

Plantaciones de margaritas, cubiertas de hielo,
obuses rojos, se descubren con increíble asombro
al amplificar el sonido de adentro.
El ahogo de algunos corazones irrecuperables
se detecta en los oídos como un pitido débil,
mientras que los corazones con amplios espacios
de hierba retumban en los tímpanos durante horas.

El fonendoscopio permite detectar la hondura roja
y los soplos de viento en el corazón.
La existencia de viento en el latido puede deberse
a muchas causas. Dormir sobre caballos alados,
encerrarse en una habitación con tres mil
mariquitas voladoras, rozar una mano
con la yema de los dedos.

Para los corazones empeñados en hacer viento,
el riesgo de locura y de abandono es alto,
dado el desequilibrio que supone tener siempre
gente volando por el corazón.

Auscultar las máquinas tragaperras, los buzones,
las ventanas del tren. Ir escuchando corazones de gente
por las calles, en las multitudes, en los amontonamientos.
Poner el fonendoscopio en las manos, en la espalda,
en las puertas, en los labios, para atender el ruido de adentro.

Situar el fonendoscopio sobre tu respiración,
sobre tu calma, para diagnosticar la descorazonada tristeza de tu cercanía.


DATOS DEL POETA: Susana Barragués, es Licenciada en Ciencias Ambientales y en Humanidades. Ha publicado el libro de poemas Los hipódromos del corazón (Fundación Jorge Guillén, 2002), La campesina fascinada (Injuve, Ministerio de Igualdad, 2007) Amántopos (2010) y el libro de relatos cortos Los ladrones de cerezas (Fundación Bilaketa, 2007), 

COMENTARIO: ¡La ciencia avanza que es un barbaridad!, más o menos, se decía en “La verbena de la Paloma”, y no es para menos en el caso del fonendoscopio: con él auscultan nuestro interior, nuestro corazón y nuestros pulmones desde 1816, desde entonces la medicina avanza a pasos agigantados. Pero mejor aún es que la poesía se sirva de este aparato para decir lo que se dice en el poema de Barragués. Me imagino al médico/poeta rastreando las causas del viento en el corazón: dormir sobre caballos alados (…), rozar una mano/ con la yema de los dedos... Y claro, con estas posibilidades (médico, poeta y con el fonendoscopio) se dedicaría a auscultar buzones, las ventanas del tren, y todo aquello que pareciendo inanimado, no lo está: las puertas, los grifos, las gafas de ver de cerca o de lejos, el anillo de bodas, el reloj heredado del abuelo, los libros... Aunque lo mejor, es utilizarlo con las personas, y así poder diagnosticar la descorazonada tristeza de los que nos importan. Sospecho, no obstante, que a un poeta, a un lector de poesía, a Carmen, no le hacen falta cachivaches como éstos. Tener el oído atento a las leves variaciones anímicas solo requiere tener, paradójicamente, un corazón avizor a los vaivenes emocionales de las personas con las que vivimos. En muchos casos, la sordera no es física, pero incluso cuando nos llaman a gritos, hacemos oídos sordos a aquellos que más lo necesitan. Y suelen estar cerca de nosotros y seguimos sordos y ciegos. Por eso, en este mismo instante, no sería mal consejo acercarse a esa persona cercana y reposar nuestro oído en su pecho: no te demores o nunca más volverás a oírlo, ni verlo.

domingo, 3 de mayo de 2015

SERMÓN DEL ÓRGANO EXTIRPADO


SERMÓN DEL ÓRGANO EXTIRPADO

Hoy me contaron el caso
de alguien a quien extirparon un pulmón

Estaba enfermo padecía mucho
Los médicos buscaban algún esquivo cáncer inasible
Tras muchas pruebas y vacilaciones
el cirujano abrió:
varias pequeñas neumonías mal curadas
habían dejado un pulmón
en estado francamente lamentable
y fue extirpado

Ahora el paciente está mejor que nunca:
nada corre escala escribe
folla como un león rijoso
remonta caudalosas vías lácteas
contempla la luna durante horas enteras

¿Cuántas cosas
reputadas imprescindibles
son en realidad pesado lastre
que nos impide vivir?


DATOS DEL AUTOR: Jorge Riechmann, (Madrid, 1962) es poeta, traductor literario, ensayista y profesor titular de filosofía moral en la UAM (Universidad Autónoma de Madrid). Posee una extensa y laureada obra poética.
Mantiene el siguiente blog: http://tratarde.org/


COMENTARIO: A veces la poesía y los poetas encuentran en hechos cotidianos el tema poético. En este, Riechmann, nos adentra en la vida de una persona anónima al que le extirpan el pulmón. Las razones objetivas, médicas, están expuestas en la segunda estrofa. Pero acto seguido, en la tercera, va surgiendo el acierto poético. Una palabra -escribe-, y los últimos dos versos, -remonta caudalosas vías lácteas/ contempla la luna durante horas-, nos lo confirma. Y con esto nos bastaría como lectores y, sin embargo...
No es que no compartamos la vivencia del autor al rescatar lo que el paciente ha recuperado (nada, corre, escala) e incluso, tal vez, asintamos ante el hecho que lo ha convertido en mejor persona (ahora folla como un león rijoso), pero debemos reconocer que lo trascendente se encuentra en lo que hemos señalado más arriba. Por eso además, y con todos los respetos para el poeta, nos sobran los últimos versos en forma de pregunta: ¿a qué viene forzarnos a pensar lo que el autor desea cuando las palabras que anteceden a la pregunta ya nos hacen pensar en esa cuestión? No haría falta redundar o reforzar la idea que el poema ya describe magistralmente. Porque si eres capaz de remontar caudalosas vías lácteas, si eres capaz de contemplar la luna durante horas enteras, entonces ya sabes que la respuesta es saber distinguir lo importante de lo superficial. Y para ello, no es necesario que te extirpen un pulmón, o te asusten con un cáncer. Hay que aprender a mirar la luna mucho antes (antes incluso de cumplir 40 años, por decir una cifra cualquiera o decir Fernando...). La poesía sirve para comprender esto. Y el poema de Riechmann nos lo recuerda ejemplar y taxativamente.