T de TRISTIA

Todos los días me despierto con el problema de vivir
un día más
cargo mi saco de mendrugos y aquí me quedo en mi 
cubil
sin fuerzas para salir ni entrar
tengo relojes descompuestos que me señalan las deshoras
siempre distintas pero idénticas
a las que un día y otro día
que desenrollan su ovillo por superficies incoloras
y cada fecha aniversario día del mes día del año
es un continuo rebotar en una antigua decepción
o desventura
tan vieja soy son tantos años
que en el montón de la miseria
queda enterrado el día feliz
odio la luz que me despierta por las rendijas de la aurora
cada mañana
y hasta los cantos de los pájaros
que me desvelan de la muerte.
Todos los días me levanto con el problema de vivir.

DATOS DE LA POETA




Su obra poética publicada es la siguiente: Hora 0,5 (1966); Diario de la mañana (1967); Acta de Identificación (1969); Congreso en Maldoror (1970); Tarot (1972); Las Hilanderas (1973) y Una noche de invierno (1974). A ella la hemos conocido por la antología Poética que publicó Renacimiento en 2017: Y es noche siempre. Este mismo año, en noviembre, se ha publicado La patria de los otros (Ediciones Cálamo) que tiene como subtítulo Memorias de una mujer libre, toda una declaración de principios que nos proporciona algunas de las claves para entender las vicisitudes de otra de las creadoras casi olvidadas en nuestra literatura, otra de las figuras ocultas que nos estamos empeñando en rescatar desde nuestro humilde blog, como ya hicimos con las sin sombrero, la generación beat, y otras poetas. 

COMENTARIO: Por ahora no tenemos muchos más datos que vosotros sobre esta autora. Pero por lo que hemos podido conocer el espíritu de rebeldía, la lucha por ser una mujer independiente, los principios por los que intentó regirse en un mundo en el que lo tenía todo en contra (aunque se licenciara en Ciencias Naturales, en 1936, esta proyección se vio truncada desde entonces), hace de Concha de Marco otra de las mujeres en las que debemos pararnos para reivindicar su valía personal y como creadora. 

Empezó a escribir poemas a los 50 años, de manera autodidacta, es decir, como lectora voraz de Ellert, Pound, Auden, Dylan Thomas, Hopkins, Yeats..., que le llevarán inevitablemente a la escritura como una necesidad vital para gritar su compromiso y reivindicar su mundo interior y las injusticias del mundo que le rodeaba. Por eso no es extraño este poema duro y directo. De nuevo, otra víctima de una doble injusticia. Por un lado, sufrir la marginación social de muchos de los intelectuales republicanos tras el golpe de Estado o la guerra incivil de 1936; por otro, la condición de mujer eclipsada por la figura masculina del crítico de arte Juan Antonio Gaya Nuño, que no ayudó a que ella desarrollara su potencial desde el principio. En cualquier caso, en el poema vemos una escritura limpia, sin ambages o rebuscadas imágenes que nos despistarían de lo esencial. Palabras precisas en las que aparecen desde el principio el sufrimiento por la existencia humana en un mundo deshumanizado ("relojes descompuestos que me señalan las deshoras" ) por injusto ("cargo mi saco de mendrugos y aquí me quedo en mi /cubil"). 
Hay otros poemas en los que la autora no se presenta tan desesperanzada, aunque en este, la posición no deja lugar a dudas. Una mujer que se siente encerrada entre los muros de su hogar, desdichada por los serviles servicios que debe atender por su condición de mujer o, en cualquier caso, por no poder cumplir con sus expectativas, pues ya no tiene fuerzas para revertir su situación o simplemente no podría aunque lo intentara. Y este poema, sospechamos, que podría ser una descripción de su mundo, pero también describe la realidad que han tenido que sufrir muchas mujeres a lo largo de sus vidas en las década de los 60 y 70 en España. El odio a la vida por esas condiciones está a solo un paso, incluso la aurora que anuncia un nuevo día o el canto de los pájaros suponen ahondar en la indigencia en la que está sumergida su día a día. Por eso sospechamos que  cierra el poema como lo empezó, porque no hay salida del círculo en el que vive: "Todos los días me levanto con el problema de vivir". 
La T de Tristia está más que justificada. Sirva al menos esta entrada para reivindicar su figura, su historia y su poesía y así contribuir a paliar un poco esa tristeza, porque al reivindicarla, al leerla, de algún modo paliamos ese olvido y estaremos luchando por la igualdad de las mujeres en nuestra sociedad, ahora que parece que muchos confunden con mala intención y jugando con fuego, el feminismo con el extremismo.  

ACTIVIDADES:
  • En el prólogo de la antología Y es noche siempre, podemos leer lo siguiente de la propia autora: "Respecto a mi labor intelectual, fui olvidando las ciencias y ayudé a mi marido en su trabajo. He traducido (del inglés y del francés) muchos libros de historia del arte; publiqué algún ensayo y unos cuentos. Durante un curso fuimos profesores visitantes en Puerto Rico. Hemos viajado por gran parte de Europa, Méjico y Estados Unidos. (...). Jamás he tenido cargos, ayudas o sueldos oficiales. Al igual que mi marido, ni siquiera me permitieron opositar a cátedra. Sólo vivimos de nuestro trabajo. El resto de mi biografía está en mis libros: todo es vivido, nada es inventado". ¿Qué conclusiones puedes extraer de este pequeño fragmento de su Autobiografía?
  • Busca información para resolver la siguiente cuestión: ¿Por qué en España algunas personas no podían opositar a puestos oficiales?
  • Busca información relevante sobre las condiciones de la mujer en las décadas de los 60 y 70 en España. 
  • La condición de la mujer ha cambiado mucho, pero, ¿hay todavía desigualdades entre el hombre y la mujer en España? Señala al menos 3 datos objetivos de esa desigualdad en nuestra sociedad.
  • Haz una redacción con la siguiente cuestión: ¿Por qué el feminismo no es un extremismo?
  • Busca en este blog entradas con la etiquetas: feminismo, las sin sombrero, igualdad, ¿qué poema te parece más interesante para reivindicar la igualdad entre hombres y mujeres, es decir, el feminismo?
  • Puedes dejar un comentario un poco más abajo, yo intentaré en la medida de lo posible, contestar.

Comentarios

  1. Gracias, ante todo, compañero. Aquí sigo acogiendo con gusto su publicación semanal.

    Me gusta el poema, aunque triste. La desolación descrita bien pudiera haberla escrito cualquier hombre, verdad? En éso de la depresión vital la mujer no tiene la exclusividad.
    Lamento el distanciamiento o abandono de la Ciencia por parte de la autora para volcarse en la labor de su marido. Y si fuera esa circunstancia o elección más responsable en su apagón vital que su propia condición de mujer? A saber. Además, en eso de la depresión parece que no son necesarias causas precisas.
    Ayer descubri un poema extraordinario que quizás pueda venir a colación con esto de la Ciencia , más concretamente con la Naturaleza. Ahora en otro mensaje lo copio que se me borra ésto en la búsqueda. Si no vieran la relación, igualmente servirá, tratándose éste de un lugar de poemas igual agrada a alguien.
    Un inciso, profesor, hace unos días descubrí que escribir México como figura en tu comentario ( con "j") no agrada a los de allí.

    Saludos cordiales.

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    1. Gracias por su comentario, de nuevo. Estoy de acuerdo con usted: la condición de mujer no las hace más tristes o más inclinados a la desolación. Yo creo que las condiciones materiales sí. Y en esto, por desgracia o por historia o por machismo o por falocracia, pero no por ser mujer propiamente, las mujeres han sido las grandes sufridoras o víctimas de lo anterior. Por ejemplo, ¿cuántas mujeres a lo largo de la historia han tenido que abandonar su vida académica en relación con los hombres? Puede que sea porque lo han elegido ellas, pero si la balanza está tan desequilibrada, como me temo y demuestran los datos, la razón no puede ser individual en cada caso.
      Por cierto, lo de México lo sabía, pero he trasladado el texto fielmente, no quise rectificar esa letra.

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  2. El árbol que mueve algunos a lágrimas de felicidad,
    en la Mirada de otros no es más que un objeto Verde
    que se interpone en el camino.
    Algunas personas Ven la Naturaleza como algo Ridículo y Deforme,
    pero para ellos no dirijo mi discurso;
    y aun algunos pocos no ven en la naturaleza nada en especial.
    Pero para los ojos de la persona de Imaginación,
    la Naturaleza es Imaginación misma.

    Así como un hombre es, ve.
    Así como el ojo es formado, así es como sus potencias quedan establecidas.


    William Blake

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