EL PACIENTE
Qué ha sido mi vida, sino la vida de un tonto en su cama de hierro. Sería tan feliz como el mundo si el mundo no fuese el gran hospital. Lo épico son estas bandejas repletas de frascos y jeringuillas. Lo épico es el olor a cloroformo. Converso conmigo como un paciente sin visita. Detesto la buena salud de las sombras porque será siempre la obra del sol. No quiero una tos de la que no pueda morirme. Aspiro a la fiebre. Qué ha sido mi vida, sino la vida de un tonto, un tonto heroico sobre la mesa de amputaciones. Como mi brazo no era mi brazo, lo corté. Como mi pierna no era mi pierna, la corté. Ahora puedo tomar lo que yo quiera. Ahora puedo viajar a donde yo quiera. Ay del brazo y ay de la pierna de los que solo saben apretar el torniquete. Ay de los que prefieren la podredumbre antes que la libertad del tajo. Ay de los mutilados sin mutilación que asisten a compadecernos. Qué ha sido mi vida, sino la vida de un tonto en su silla de ruedas. Me han llevado a pasear por los jardines, por...