Under my window, a clean rasping sound When the spade sinks into gravelly ground: My father, digging. I look down Seamus Heaney Mi madre suele estar oculta siempre que voy a visitarla. Suele estar en el garaje, o en el desván, o dando un paseo por el monte con los perros. Yo la llamo en voz alta y, por un momento, me estremezco esperando a oír su voz. Mi madre no me deja entrar en casa de inmediato. Me agarra del brazo y me lleva hacia el huerto. Como siempre, me pregunta: «¿Qué ha cambiado?». «Qué sé yo…», le contesto para ganar tiempo, mientras al mismo tiempo miro y remiro, por todas partes, qué será lo que está distinto. Suele ser que ha podado las rosas, o que ha pintado de blanco la caseta del perro. Para ella, el trabajo de una semana; para mí, un momento de atención. Mi madre, nacida en los años del hambre, aquella niña que, cuando llovía, se quedaba en casa sin ir a la escuela, porque sin zapatos adecuados podía enfermar. Por eso, toda la vida le han gustado los cambios ...