NADA IMPORTA NADA
Si algo enseñan los años es la poca importancia que tiene todo. Todo, tarde o temprano, pasa. El amor, que se va como viene. La vaga juventud, con sus sueños, sus grandes esperanzas. Días de vino y rosas, época de abundancia del corazón. El brillo. La belleza. Las ganas de llevarse a la vida por delante. Las fatuas ilusiones -estrellas que de pronto se apagan y nos dejan en una noche oscura del alma-. El dolor que creías interminable. El ansia por conseguir aquello que, conseguido, es nada. La vanidad, sus pompas: gloria, fortuna, fama, uno mismo, sus obras, sombras de un sueño, escarcha, rocío de una noche que el sol de otra mañana derrite, vanidades, espejismos, fantasmas... Si algo enseñan los años es que todo se acaba. Que nada, en este juego, dura ni importa nada. DATOS DEL POET...