NINGÚN HUECO EN LA AGENDA DE DIOS
1000 pesetas. 10 de octubre de 1936. Las horas habían empezado a comerciar con la bolsa de monedas de la muerte. la cabeza desnuda, El lóbulo izquierdo, una llanura de sangre. Definitivamente Dios no nos entiende. Contamos los huecos donde un día las piedritas engarzadas rugieron como un arce. El dedo de su carne ha dejado escritas las reglas del escondite inglés y en esta ocasión dijo grutas, dijo ¡cuidado!, dijo ¡escapa.! Escribirás tu nombre con la tiza de la dignidad en el silencio de nuestras bocas torpes. María. Alonso. Ruiz. 32 años. Con un boleto de lotería se paga la prenda de la memoria. Las reclusas-flor-de-un-día no aparcan sus conciencias en las puertas de cualquier parroquia. Caen los azulejos del baño, las trampillas de las alacenas, los telones de la doctrina: pequeña Janis Joplin de la Bañeza. La empresa de mensajería acaba de tejer un paquete que guarda la vida familiar de una desaparecida. Entre aquellas cuatro paredes meriendan pan con silencio, sorben café con sile...