VIGESIMOCTAVA FALANGE
A veces me pongo el reloj de mi padre, cuando él se lo quita. Lo abrocho con cuidado sobre la muñeca, junto al mío, y comparo el ritmo de sus manecillas. Por cada hora que pasa en mi reloj, avanzan noventa minutos en el suyo. Deberías verlo: a primera vista parecen iguales, su tiempo y el mío, pero el de él se agota más deprisa. Solo es hermoso el hermoso cuando alguien lo mira. SAFO. FRAGMENTO. DATOS DEL POETA : Natxo Vidal (Monóvar, 1978) es profesor de trombón en el Conservatorio de Música de Murcia, una formación musical que late con fuerza en el ritmo de su escritura. Con una trayectoria consolidada, es autor d...