MI CUERPO ES UNA TRINCHERA...
Mi cuerpo es una trinchera levantada sobre monitores de oxígeno. Me dan pastillas rojas por la mañana. Me dan pastillas azules por la noche. He tenido pesadillas con niños que crecen deformes por las copas de los árboles. Las placas muestran una mancha de petróleo que se extiende por mi pecho. Hoy han venido las enfermeras con mascarillas y guantes y me han dejado una hoja para firmar mi consentimiento de muerte. Su baile de máscaras ha dejado mi cuerpo lívido con úlceras que se abren como bocas. La tarde se expande por las ventanas del hospital como un tsunami de luz. Mis hijos no pueden venir a verme. No pueden coger mi mano. No puedo recibir su corazón en mi puño. La neumonía ha quebrado las ramas de mis pulmones septuagenarios. Tengo a mis bebés recién nacidos bebiendo la leche agria de mi pecho. Tengo a mis padres muertos dando golpes contra mi conciencia. Mis mano...