COVID´19
Los delfines remontan las calles de Venecia. En Linfen, la ciudad más contaminada del mundo, inauguran de nuevo el paisaje y los chinos se quitan las molestas mascarillas después de años respirando veneno. Cuánta belleza existió en aquel infortunio de avenidas desiertas y calles desterradas. Los aviones no volaron y fabricaron un cielo despejado, con un pronóstico de escasa contaminación. Los diarios narraban que en Nueva York los vagones del metro se quedaron vacíos, que la quinta avenida se paró, en seco un día. Y que abril fue el mes más lluvioso de las últimas décadas. Ahora hace cien años de todo eso. Principios del los veinte del siglo XXI. La tierra se rompió para volverse limpia. Se sublevó la naturaleza ferozmente ante la ingratitud de sus sordos y ávaros inquilinos. Los gobiernos se dieron con el cristal en la frente. las especies tomaron las calles, los bosques y las playas. Se desplomaron todas las bolsas, y el mundo, aunque siguió girando, se detu...