RECOMIENDO SILENCIO (Para celebrar el DÍA DEL LIBRO, 2015)
RECOMIENDO SILENCIO A las bocas que se abren como tumbas sorprendentes, a las que duermen en el lodo y de pronto se destapan, a las palabras que afila el viento como cuchillos para horadar el pecho humilde, el ojo tierno, el ágil cuerpo de la esperanza. A los que hablan desde la noche, a los impotentes del aire, a los enfermos de palabra, a los borrachos de vinagre, de espuma y bilis angustiosa, de mala entraña perturbable. A los que hieren con plumas suaves como diciendo adiós cariñosamente, a los que gritan, a los que ladran, a los que hieden, a los que en verso maldicen, dicen que no hay remedio y se retuercen, a los que crecen como ortigas, como sierpes desencantadas, a los que van de un lado a otro violando hasta la flor y el agua. A los jinetes de la angustia, a los que roen un hueso pálido, una corteza de ventura que ellos llaman clarividencia. A los que están más convencidos de su pureza y no se humillan ante los ojos de los p...