RECOMIENDO SILENCIO (Para celebrar el DÍA DEL LIBRO, 2015)


RECOMIENDO SILENCIO

A las bocas que se abren como tumbas sorprendentes,
a las que duermen en el lodo y de pronto se destapan,
a las palabras que afila el viento como cuchillos para horadar
el pecho humilde, el ojo tierno, el ágil cuerpo de la esperanza.

A los que hablan desde la noche, a los impotentes del aire,
a los enfermos de palabra, a los borrachos de vinagre,
de espuma y bilis angustiosa, de mala entraña perturbable.

A los que hieren con plumas suaves como diciendo adiós
cariñosamente, a los que gritan, a los que ladran, a los que hieden,
a los que en verso maldicen, dicen que no hay remedio y se retuercen,
a los que crecen como ortigas, como sierpes desencantadas,
a los que van de un lado a otro violando hasta la flor y el agua.
A los jinetes de la angustia, a los que roen un hueso pálido,
una corteza de ventura que ellos llaman clarividencia.

A los que están más convencidos de su pureza y no se humillan
ante los ojos de los perros, de los terneros y las aves.

A los que tienden la mano podrida, a los soberbios, a los geniales,
a todos esos y muchos más, recomiendo el mayor silencio.

Que no se oigan, que no se escuchen, que los demás están pensando,
llorando, riendo, creciendo tristes o alegres sobre
la vida: siendo.



DATOS DEL POETA: Pilar Paz Pasamar, (Jerez de la Frontera, 1933) es la homenajeada por el Centro Andaluz de las Letras y la encargada del MANIFIESTO del DÍA DEL LIBRO, que celebramos hoy. Para facilitar la información sobre su vida y obra, os remitimos a la información del Centro Virtual Cervantes.



COMENTARIO. La entrada a un texto es fundamental. Cuando un lector de poesía, por ejemplo, lee desde el inicio que un poema “recomienda silencio”, el lector se sorprende (resulta inevitable preguntarse: "¿un poeta recomienda silencio, con lo que le gustan las palabras, con lo que hablan?") y, sin darse cuenta, ya está adentro. Pero claro, estar dentro del poema no significa tener que leerlo hasta el final, porque el poeta se ha jugado con el título mucha expectativa del lector y este puede defraudarse. Sin embargo, Paz no nos deja marcharnos. Sí nos pide levantar la cabeza del poema, para pensar, para situar en nuestra mente a personas concretas que conocemos, con nombres y apellidos. ¿Quién no ha sufrido a ese que grita, que ladra, a ese de mala entraña?, ¿quién no sabe el nombre completo de esa ortiga humana, de ese jinete de la angustia? Yo podría nombrarlos, en algunos casos incluso coincidiríamos...
Pero no solo lo anterior, al final, el furor poético aflora y la justificación vuelve a sorprendernos: deben callarse, porque los que viven, y saben lo que es la vida realmente, están en otra parte. Todos los anteriores, por contraposición, no aportan nada a la vida, salvo empequeñecimiento, pesimismo, abulia, resentimiento, desesperanza, cobardía..., y mucho ruido. ¡Que se callen ya y lean poesía y lean a Pilar Paz Pasamar!

(Tú sabes a quién me refiero, ese que grita y no lee poesía...)
 

ACTIVIDADES:

  • Busca a través de los enlaces que aparecen en el apartado de DATOS, algo de la vida de la autora que te haya llamado la atención. Justifica tu elección.
  • ¿A qué generación pertenece la autora?, ¿quiénes son sus compañeros más famosos?, ¿por qué crees que ella no ha sido tan conocida como ellos?
  • ¿A quién recomendarías tú, silencio? Inventa tres posibilidades que no aparezcan en el poema. Explica tu posición.

    (Este poema de la semana responde a la necesidad
    excepcional de contribuir a las actividades
    sobre el DÍA DEL LIBRO).

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