SORORIDAD LO LLAMAN. POEMA PARA EL 8M
Y, sin embargo, ¿qué está pasando hoy en día? Lo vemos en nuestras aulas, ante nuestros propios ojos. Por dejadez o hartazgo, por inconsciencia o ignorancia, de un tiempo a esta parte, como reconocen las últimas estadísticas, el porcentaje de mujeres (15-29 años) que se identifican como feministas ha descendido notablemente. Aunque una gran parte considera la igualdad necesaria, muchos jóvenes perciben el feminismo actual como una herramienta de manipulación política. Algunos, que no defienden el feminismo, han ganado el discurso.¿Y qué podemos hacer desde la educación pública? La respuesta reside en volver a lo humano, en despojar a los conceptos del ruido partidista para devolverles su urgencia vital. Necesitamos que la poesía y el pensamiento crítico (aquel que no se cree lo que dice un tiktoker en 1 minuto, que tiene las herramientas adecuadas para distinguir una manipulación interesada sobre, por ejemplo, las denuncias falsas, la brecha salarial, etc.) permita establecer que los derechos no son conquistas eternas, sino derechos que deben ser cuidados cada día. Desde la educación, nuestra tarea es demostrar que el feminismo no es una doctrina, sino el nombre que recibe la dignidad de nuestras madres, hermanas y compañeras cuando se niegan a ser borradas. Frente a la manipulación que busca dividirnos, las aulas deben ser el espacio donde se aprenda que la igualdad es, por encima de todo, una cuestión de respeto y libertad básica. Y que hay líneas rojas en educación: no se puede no respetar los Derechos Humanos, la igualdad, el feminismo. Si el alumnado sale de la ESO o de Bachillerato sin ser un defensor de los estos derechos, el profesorado ha fracasado como docente. Da igual la materia que imparta.
A veces, hay que decirlo con palabras sencillas, con estructuras fáciles, con metáforas reconocibles. En una semana como esta, el poema de Alhajas es muy oportuno para dar un paso más. No podemos quedarnos en casa, de perfil, aprovechando una jornada de huelga como un simple paréntesis de descanso. Hay que implicarse. Estar presentes en las calles, defender la igualdad frente a quienes retuercen los conceptos y manipulan las palabras con el único fin de dividir y confundir a las propias mujeres y al resto de la sociedad. La verdadera trampa del machismo moderno no es solo el ataque directo, sino la siembra de la duda: hacer creer que el feminismo es una amenaza para las mujeres que no piensan de una forma determinada o que la sororidad es un club excluyente. Frente a ese intento de fractura, la respuesta es definir con exactitud y el pensamiento firme. Por eso, ocupar el espacio público es recordar que la libertad de una joven hoy depende de que no se rompa el hilo con las que lucharon ayer. Participar no es seguir una consigna política, es blindar un derecho humano frente a los que quieren convertir nuestra dignidad en una guerra de bandos.
Porque, al final, la poesía no sirve para otra cosa que para ampliar nuestro mundo, para dotarnos de un lenguaje que nos permita habitar la realidad con más profundidad. Gracias a Lourdes Alhajas, hoy recordamos conceptos que son escudos: feminismo, sororidad y, sobre todo, aprehendemos una palabra llena de coraje que ahora conocemos gracias a ella: la rasmia. Se trata de sumar con las palabras, no de restar; de abrazar a todos y a todas en una causa que es puramente humana. Debemos reivindicar, con alegría y valentía, lo que ha sido una lucha ejemplar de las mujeres (acompañadas también por muchos hombres) a lo largo de la historia. No podemos permitir que este legado se pierda por culpa de corrientes que buscan la deslegitimación mediante etiquetas peyorativas (feminazi, ¿qué es una feminazi, quién ha inventado ese nombre, de qué corriente ideológica proviene?), que intentan invertir los roles presentando al hombre como víctima o que ridiculizan el lenguaje inclusivo como si fuera un ataque, cuando solo es un gesto de humanidad plena. Frente a la burla y el retroceso, la rasmia poética nos enseña que nombrar la igualdad es la única forma de asegurar que el futuro sea un mundo donde quepamos todos y todas, con nuestra identidad intacta y sin miedo a ser borradas de esta historia tan necesaria. Pero, ay, necesitamos ser personas críticas de verdad.
Agradecemos a Lourdes Alhajas su envío. Ya forma parte de La voz de la poesía.
ACTIVIDADES:
- Imagina otro título posible para el poema. justifica tu elección.
- ¿Qué significa para ti la palabra rasmia después de leer el poema? Describe una situación cotidiana donde una mujer que conozcas (o tú misma) haya tenido que "empujar las sombras" con valentía.
- ¿Has escuchado alguna vez términos como "feminazi" o "chiringuito"? ¿Cómo crees que estas palabras ayudan a "confundir" y "dividir" en lugar de ayudar a la igualdad?
- ¿Crees que un hombre pierde derechos cuando una mujer los gana? Pon un ejemplo de cómo la igualdad (por ejemplo, que los padres tengan los mismos meses de baja por nacimiento que las madres) beneficia también a los hombres.
- En el texto hemos hablado de la manipulación sobre las "denuncias falsas" o la "brecha salarial". Busca un dato oficial (INE o similar) que desmienta uno de esos "vídeos de 1 minuto" que circulan por redes. ¿Por qué crees que es tan fácil caer en la trampa de la desinformación?
- Imagina que pudieras enviarle un mensaje de WhatsApp a una de esas mujeres que consiguieron el voto. ¿Qué le dirías sobre la situación actual en 2026? ¿Le pedirías algún consejo para no dejarte confundir por quienes manipulan las palabras?
- Escribe una "línea roja" personal. Algo que, por mucho que escuches en redes sociales o en la tele, tengas claro que no vas a permitir que nadie te arrebate (ejemplo: "No voy a permitir que nadie controle mi móvil porque diga que me quiere").
- Nombra a una mujer de la historia o de tu familia que consiguiera un derecho que tú disfrutas hoy (estudiar, votar, jugar a un deporte...). Dale las gracias en un vídeo de un minuto y súbelo a Redes Sociales.
- La huelga del 8M no es solo laboral, es también de cuidados y de consumo. Si las mujeres dejaran de cuidar (limpiar, cocinar, atender a hermanos o abuelos) por una semana, ¿qué pasaría en tu casa o en tu entorno?
- La poeta nos pide que "respiremos con mucha fuerza". Diseña un eslogan para este 8M que no ataque a nadie, sino que invite a todo el mundo a sumarse a la alegría de vivir en una sociedad más justa. Escríbelo en el blog.
- Desde La Voz a ti Debida, os dejamos esta campaña para recibir un poema para el 8 M.
- Deja un comentario más abajo, si te apetece.
Comentarios
Publicar un comentario