CORAZÓN DE LLUVIA



Uve murió una noche alcoholizado por la lluvia.

Uve pensó: por la boca muere el pez.

Y se ahogó bebiendo lluvia.


Pobre Uve tragalalluvia, Uve de traje oscuro,

que a nadie dijo adiós.


Se le veía siempre triste en su despacho,

con la gabardina chorreando

y el paraguas abierto en una esquina.


Decían que era un tipo extraño, Uve,

adusto, solitario, introvertido.

Que sus tripas sonaban como a lluvia,

que miraba de soslayo,

que al caminar dejaba charcos,

que atraía siempre el temporal.


Pobre Uve de traje oscuro,

asomado a la ventana con su calva imán de lluvia.

¿Qué no hubiera hecho por ver brillar el sol?


Soñaba que se cortaba las venas

y su sangre era de lluvia,

que su semen germinaba

en un monstruo de lluvia,

que sus manos, su nariz

y hasta su corazón eran de lluvia.


Pobre Uve tragalalluvia, de iris encharcados,

de ojos de musgo y de rocío.


Se fue como la espuma,

como el fracaso, como el viento,

con su maletín negro de lluvia

y el secreto de su pena dentro,

sin decir a nadie adiós.


Salió una noche de su casa,

alzó la vista al cielo

y se ahogó bebiendo lluvia.


Buscando su destino,

perdiéndose en las nubes,

sin ver brillar el sol.


DATOS DEL POETA: Vicente Muñoz Álvarez (León, 1965). Ha publicado poemarios: Canciones de la gran deriva (Ateneo Obrero de Gijón, 1999. Origami, 2012), 38 Poemash (Vinalia Bolsillo, 2000), Privado (Baile del sol, 2005), Estación del frío (Ed. 4 del agosto, 2006), Parnaso en llamas (Baile del sol, 2006), Animales Perdidos (Baile del sol, 2012), Días de ruta (Lupercalia, 2014), Gas: Antología poética personal 1999-2016 (Lupercalia, 2016), Del fondo (Vinalia Trippers, 2018), Haga lo que haga en la Tierra (Canalla ediciones, 2020), La poesía es un arma que carga el diablo (LcLibros, 2023).

Relatos y novela: Monstruos y Prodigios (Premio Letras Jóvenes Castilla - León 1995. Amargord, 2007), El pueblo oscuro (Las palabras del pararrayos, 1996), Perro de la lluvia (Iralka, 1997), Los que vienen detrás (DVD ediciones, 2002), El merodeador (Baile del sol, 2007. ACVF Editorial, 2016)), Marginales (Eje Ediciones, 2008. Excodra Ediciones, 2015. LcLibros, 2020), Mi vida en la penumbra (Eclipsados, 2008, LcLibros, 2020), Regresiones (Lupercalia, 2015), Travesía (Chamán Ediciones, 2018), Las setas y otros relatos de la Era Pulp (Versátiles, 2021).

Y ensayo: El tiempo de los asesinos (Iralka, 1998. LcLibros, 2019), Cult Movies 1: Películas para llevarse al Infierno (Eutelequia, 2011. LcLibros, 2018), Cult Movies 2: Películas para la penumbra (Excodra, 2015. LcLibros, 2018), Películas que erizan la piel (Canalla ediciones, 2019. LcLibros, 2019).

Ha coordinado las antologías: Golpes: Ficciones de la crueldad social, con Eloy Fernández Porta, (DVD ediciones, 2004), Tripulantes: Nuevas aventuras de Vinalia Trippers, con David González (Eclipsados, 2007), Resaca/Hankover: Un homenaje a Charles Bukowski, con Patxi Irurzun (Caballo de Troya, 2008), 23 Pandoras: Poesia alternativa española (Baile del sol, 2009), Beatitud: Visiones de la Beat Generation, con Ignacio Escuín (Baladí, 2011) y El descrédito: Viajes narrativos en torno a Louis Ferdinand Céline, con Julio César Álvarez (Lupercalia, 2013).

Ha sido incluido en numerosas antologías de poesía y prosa contemporánea, y como gestor cultural, organizado diversos festivales y eventos literarios.

Edita desde 1996 el fanzine Vinalia Trippers.

El pasado mes de enero le concedieron el Premio de la Crítica de Aragón.

http://mividaenlapenumbra-vinaliatrippers.blogspot.com.es/


COMENTARIO: Algunas veces un poema nos cuenta. Un poema describe el mundo exterior y también el interior como un espejo, no como algo aproximado, deformado, sino exacto. A veces, un poema describe a otros que nos rodean, que conocemos de primera mano. A veces, Uve tiene un aire muy familiar, nos tememos. El poema de Vicente Muñoz Álvarez nos presenta a este personaje que no solo vive bajo la lluvia, sino que es lluvia. A menudo, en nuestra sociedad, tendemos a juzgar a quienes se muestran esquivos, herméticos o entristecidos como bichos raros, sin pararnos a pensar en el peso de la pena que cargan en su maletín.. Uve es el retrato de la soledad urbana, de ese oficinista gris que se confunde con el asfalto mojado y que, de tanto convivir con su tristeza, acaba mimetizado con ella. Sus manos, su sangre e incluso su corazón están "encharcados", lo que nos sugiere que cuando una emoción nos invade por completo (en este caso, una melancolía persistente) terminamos perdiendo nuestra identidad para mimetizarnos con el elemento que nos atormenta. Uve no muere por una causa externa; muere por una saturación de su propio mundo interior: se ahoga bebiendo la lluvia que él mismo atrae, nos dice Vicent Muñoz Álvarez. ¿No es raro e interesante el juego?

Lo que hace que este personaje nos resulte tan cercano es esa barrera invisible que levanta frente al mundo. Su actitud será una elección personal, pero podemos concebirla también como una respuesta defensiva ante un entorno que lo observa con una mezcla de extrañeza y prejuicios. Es el hombre que, incluso a cubierto, mantiene sus protecciones desplegadas, como si el refugio de cuatro paredes no fuera suficiente para detener la tormenta que lleva dentro. Esta imagen es muy potente para entender la alienación moderna: alguien que está físicamente presente en un lugar de trabajo o en una comunidad, pero que emocionalmente habita en un clima distinto, más hostil y gris, incluso en un no lugar. Los demás lo etiquetan por sus gestos o por su silencio, convirtiéndolo en un fenómeno digno de estudio más que en un compañero, una persona que sufre. Al final, esa falta de comunicación se convierte en una condena de doble dirección: el mundo se limita a ver los rastros que él deja al pasar, y él, incapaz de romper el cristal de su propia melancolía, se marcha sin dejar una sola palabra que explique el peso de su equipaje. (¿A quién podemos contar lo que sentimos, lo que somos, cuando esa revelación a nadie conviene?).

Y, sin embargo, todos tenemos ese equipaje que nos pesa, que arrastramos. El propio trabajo, las cargas familiares o las expectativas que otros depositan sobre nosotros funcionan a menudo como ese maletín negro que el protagonista nunca suelta. En el caso de Uve, el drama reside en que su vida se ha convertido en una acumulación de tareas y silencios que han terminado por sustituir su propia naturaleza humana. Cuando permitimos que la rutina y las obligaciones se vuelvan una lluvia incesante que nos cala hasta el tuétano, corremos el riesgo de sufrir esa metamorfosis terrible donde lo que debería ser impulso vital se vuelve líquido y frío. Ya no hay sangre, ni sueños, ni proyectos; solo una humedad estancada que nos vuelve pesados e indiferentes ante el brillo de la luz. Esa es la verdadera tragedia de este personaje y de muchos que nos rodean: la pérdida absoluta de la pasión vital, ese momento en el que dejas de buscar porque has aceptado que tu destino es, sencillamente, desdibujarte en el gris del temporal, ¿hasta desaparecer?.

Pero permitidme que, llegados a este punto, después de estas semanas intensas de temporal inacabable, haga una defensa de esa lluvia que Uve bebió hasta el final. Quizás su muerte no tenga que asumirse como una derrota, sino más bien como una culminación. Aunque no sea la intención del poeta, lo acepto. leo aquí libremente. En un mundo que nos obliga a estar siempre secos, bajo el sol implacable de la productividad, la eficiencia y la alegría fingida de un mundo inauténtico, ser un tragalalluvia es un acto de resistencia. Uve se negó a la aridez de lo convencional; prefirió ahogarse en su propia sensibilidad antes que secarse en la indiferencia de un despacho alfombrado. Hay una extraña belleza en quien decide ser agua en un mundo gris, en un mundo de piedra. La lluvia, al fin y al cabo, es lo que hace que la vida germine, y aunque a Uve le costara la existencia, su capacidad de mimetizarse con el temporal nos recuerda que estar triste, ser introvertido o habitar el silencio son formas de estar vivos con una intensidad que nadie comprenderá. Quizás Uve no se perdió en las nubes, sino que finalmente regresó a casa, al origen de todo, a su lugar en el mundo, fundiéndose con el único elemento que fue capaz de comprender la magnitud de su secreto.

Agradecemos a Vicente Muñoz Álvarez su paciencia con nuestro blog y espero que perdone la lectura de esta semana tan mediatizada por las lluvias torrenciales que padecemos. En cualquier caso, ya forma parte de La Voz de la Poesía.


ACTIVIDADES:

  • Inventa otro título posible para el poema. Justifica tu elección.
  • Visita el blog oficial del poeta, pincha aquí. Elige una entrada que te haya llamado la tención y preséntala al resto de compañeros y compañeras de clase.
  • El poema describe una metamorfosis donde el impulso vital se vuelve líquido y frío. Relaciona este proceso con lo que hoy llamamos depresión o agotamiento emocional (burnout). Busca información sobre este concepto. ¿Cómo crees que el entorno laboral o escolar influye en que alguien se desdibuje?
  • El comentario inicial afirma que un poema puede describirnos como un espejo exacto. ¿Qué rasgos de la personalidad de Uve (introversión, soledad, melancolía) reconoces en ti mismo o en personas de tu entorno? ¿Por qué crees que a veces nos sentimos extraños en nuestro propio grupo?
  • En el poema se menciona que Uve no solo vive bajo la lluvia, sino que es lluvia. Explica qué significan en la vida real estos elementos del poema: el maletín negro; el paraguas abierto dentro del despacho; el hecho de que sus tripas sonaran como lluvia.
  • El poema subraya que Uve a nadie dijo adiós. Escribe una reflexión sobre la responsabilidad colectiva. ¿Quién es más responsable de la tragedia: Uve por no ser capaz de romper su silencio, o sus compañeros por etiquetarlo como "tipo extraño" y no ofrecerle un apoyo emocional? ¿Qué habrías hecho tú si Uve se sentara en el pupitre de al lado?
  • ¿Es posible encontrar belleza en días de lluvia? Busca o haz tres fotos para demostrar que es posible. ¿Es posible encontrar belleza en la tristeza? Busca o haz tres fotos para demostrar que es posible.
  • El poema dice que Uve se fue con "el secreto de su pena dentro". Escribe una breve carta o una nota que Uve podría haber dejado en su maletín antes de salir esa última noche. ¿Qué quería decirnos?
  • Busca otros autores o autoras en nuestro blog que escriban sobre la vida cotidiana de forma cruda o melancólica, como Roger Wolfe, Karmelo Iribarren, Isabel Bono, David González, Ángel González, entre otros. Comparte el poema o la entrada con el resto de la clase ¿Qué puntos en común tienen con este poema?
  • En nuestro blog hay un poema de Irene X: Si llueve es que está curado. ¿En qué sentido puedes relacionarlo también con el poema de esta semana?
  • Deja un comentario más abajo, si te apetece.

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