RÉQUIEM




Reconócelo, eres oblicuo,

has de decir pero no eliges

distancias exactas,


pierdes aunque tengas razón,

porque la verdad no existe ni se mide en línea recta,

pero pierdes,

eres como un castillo en ruinas,

la arena de una guerra en que has caído

y alguien pensará

que todos menos tú conservan en sus fiestas

la cabeza sin problema,

una pírrica arrogancia

con un flanco por el que han entrado

cuando estaba destruido,

pero no vas a pedir perdón ni a pasar cuentas

cuando vengan un día a despedirte.


Les darás la cara echado,

hablarán de ti aunque no quieran

y perdurarás cuando den tus cenizas al olivo,

porque quienes vivimos con pasión

ya alteramos el tiempo para siempre.



DATOS DEL POETA: Jordi Virallonga (Barcelona, 1955) Poeta, ensayista, traductor, antólogo. Ha dedicado toda su vida a la literatura, especialmente a la poesía y su enseñanza. Doctor en literatura española, fue catedrático de la Universidad de Barcelona, presidente del Aula de poesía de Barcelona y lector de Español de la Universidad de Turín. Ha sido invitado a diversos centros culturales y universidades americanas, europeas y africanas, donde sigue impartiendo recitales, conferencias, seminarios y talleres. Además de poesía, que escribe en español y en catalán, ha publicado varios ensayos, así como libros infantiles y artículos de crítica literaria, también política y social. Es traductor de poesía francesa, portuguesa, italiana y catalana. Posee diversos premios literarios internacionales poéticos, académicos y de traducción.

En México ha publicado una antología de Poetas catalanes en la colección 20 del XX, de la editorial La Otra, el año 2013. También los libros de poemas: Crónicas de usura (ed. Letralia, Guadalajara, 2008). Por si no puedes (ed. La Cabra Ediciones, Ciudad de México, 2010), con prólogo facsímil de José Hierro. Todo parece indicar (ed. Morbo ediciones, Campeche, 2013). El perfil de los pacíficos (ed. Mantis editores, Guadalajara, 2018) e Incluso la muerte tarda, con prólogo de Juan Gelman y epílogo de Marco Antonio Campos, en la Editorial de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey, 2025.


COMENTARIO: Hay poemas que hay que leer muy despacio. Pensando cada verso, respirándolo, incluso. Es el caso del poema de esta semana, que invierte, además, el sentido tradicional de la misa de difuntos: lejos de ser un lamento de derrota, el título actúa como una paradoja que se levanta como un canto a la dignidad de quienes eligen vivir con convicción y entregarse por entero a sus principios. Frente a un mundo que con frecuencia premia la complacencia, el acomodamiento o la neutralidad cobarde, el texto rinde homenaje a aquellas personas incómodas que no temen ir a contracorriente, asumiendo de antemano el desgaste, la incomprensión social o la aparente derrota que impone el compromiso con la realidad que nos rodea.

En la sociedad contemporánea, la defensa firme de los derechos humanos y de la justicia social rara vez resulta una senda cómoda o exenta de costes. Quienes deciden no mirar hacia otro lado, quienes se posicionan al lado de los vulnerables y frente a los abusos del poder, asumen desde el principio la fragilidad de su propia posición. No obstante, la verdadera grandeza ética no se mide por la arrogancia de los triunfos superficiales ni por la aprobación de las mayorías, sino por la coherencia intransigente de haber mantenido la postura, de haber dado la cara sin pedir perdón ni rendir pleitesía a los que contemplan la vida como un cálculo de conveniencia.

Existe una idea fundamental que debemos trasladar a las aulas y a la plaza pública: pensar es hacer. La reflexión filosófica y el compromiso ético no pueden quedarse en un mero ejercicio contemplativo o en un catálogo de buenas intenciones teóricas. Si el pensamiento no conduce a la acción, si no nos mueve a la transformación de la realidad, es un pensamiento incompleto, anestesiado y estéril. Comprometerse con la construcción de un mundo más justo exige necesariamente mojarse, implicarse, asumir el riesgo del barro y de la intemperie. La neutralidad, ante la injusticia, no es equidistancia: es complicidad.

El poema concluye con una afirmación rotunda sobre la memoria y la permanencia. Quienes viven con pasión, quienes entregan su existencia a una causa noble y dejan el alma en cada proyecto que emprenden, alteran el curso de las cosas de manera irreversible. Aunque el tiempo desgaste los cuerpos y las batallas dejen cicatrices, el testimonio de una vida vivida con pasión indeleble, son ejemplos de lo mejor de nosotros mismos. No nos olvidemos nunca de estas personas necesarias que, aunque pierdan las batallas, son un ejemplo para el resto. Y es que en estos tiempos en los que prima el individualismo y la mercantilización de derechos básicos, debemos apostar decididamente por esas personas que son verdaderos referentes de dignidad y lucha. Nos lo recordó con lucidez el diplomático y pensador francés Stéphane Hessel en su célebre obra ¡Indignaos!: la indiferencia es la peor de las actitudes, la verdadera libertad humana nace de la capacidad de indignarse frente a la injusticia y de organizarse colectivamente para defender las conquistas sociales. 

Volviendo al inicio de nuestro comentario, queremos pensar que el verdadero sentido de este réquiem poético no supone certificar un olvido ni certificar una derrota definitiva ante el poder. Muy al contrario: podemos leerlo como un homenaje sincero a quienes han entregado su vida por una causa noble. Quienes se mojan, quienes piensan haciendo y dejan su impronta ética en el mundo nunca mueren del todo. De nosotros depende que sus nombres y sus actos perduren interpelándonos frente a nuestra indiferencia.

Agradecemos el envío de Jordi Virallonga, su trayectoria es un aval para este espacio y para  La Voz de la Poesía de la que ya forma parte en este curso 2026/2027.


ACTIVIDADES

  • Inventa otro título para el poema y justifica tu elección.
  • ¿Qué significa que alguien sea oblicuo o que no elija distancias exactas? ¿En qué se diferencia de una persona «recta», calculadora o conformista? Lee el siguiente poema.



¿En qué medida se complementa con el de Jordi Virallonga? ¿Qué diferencias encuentras entre uno y otro poema?
  • Busca en el diccionario o investiga qué significa la expresión «victoria pírrica». ¿A qué se refiere el poema cuando habla de la pírrica arrogancia de aquellos que creen que han triunfado?
  • Explica con tus palabras qué significa los versos finales: «quienes vivimos con pasión ya alteramos el tiempo para siempre».
  • En su manifiesto ¡Indignaos!, Hessel sostiene que «la peor de las actitudes es la indiferencia». ¿Por qué crees que Hessel consideraba que la indiferencia destruye la democracia y los derechos sociales? Explica la diferencia entre indignarse solo «de palabra» (por ejemplo, quejándose en redes sociales) e indignarse «desde la acción» (por ejemplo, en una manifestación o en una huelga).

  • Pon un ejemplo cotidiano (en el instituto, en el barrio o en las redes sociales) donde la neutralidad o la indiferencia terminen convirtiéndose en una forma de complicidad
  • ¿Cuáles son hoy en día las causas o injusticias sociales que te mueven a ti o a tu amigos a indignaros y actuar?
  • ¿Por qué da miedo a veces significarse, ir a contracorriente o defender al vulnerable cuando la mayoría guarda silencio?
  • Seguro que conoces actos o posiciones de personas cercanas que van contra lo que la sociedad impone. ¿Quiénes son esas personas, qué han hecho, qué han perdido, qué han conseguido? Si no conoces a nadie cercano así, busca ejemplos y referencias históricas. 
  • A lo largo de los siglos, los grandes compositores han utilizado la forma musical del Réquiem para reflexionar sobre la muerte,  el juicio final y la memoria humana. Investiga y responde brevemente sobre los siguientes ejemplos:

  1. El Officium Defunctorum (Réquiem) de Cristóbal de Morales (siglo XVI): Considerado una de las cumbres de la polifonía renacentista española y europea. ¿Qué atmósfera buscaba crear esta música polifónica en una época donde el poder terrenal y la muerte se medían con tanta solemnidad? (Por cierto, ¿sabes dónde está su calle en Marchena?)

  2. El Réquiem en re menor, K. 626 de Wolfgang Amadeus Mozart: Es probablemente el más famoso de la historia. ¿Qué leyenda o mito rodea al encargo misterioso de esta obra inacabada?

  3. El Réquiem de Gabriel Fauré: A diferencia de los anteriores, que están llenos de terror ante el juicio final (Dies Irae), el de Fauré transmite una profunda serenidad y paz. ¿Por qué crees que el autor lo definía como una «lullaby» (nana) de la muerte?

  • Si pensar es hacer y esto es un blog de poesía, os dejamos con esta propuesta de acción poética (más actividades de este tipo, aquí).




  • Deja un comentario más abajo, si te apetece.

Comentarios

  1. Precioso tributo a quienes, aun sabiendo lo complejo que es y el desgaste emocional que conlleva de por vida, no caen en la indiferencia y viven honrando sus valores en defensa de la justicia social. Es el homenaje a quienes deciden no dejar de denunciar los abusos del poder, aunque ello les genere señalamientos e incomprensión. Y eso, hoy, no solo es de máxima vigencia, sino que tiene más sentido que nunca.

    Pues bien, esa gente, por mucho que muchas veces se sienta tocada, deja la semilla en los demás, deja su huella, "alteran el tiempo" (de los demás) para siempre, y lo hacen para bien. Su ejemplo perdura. Las conquistas de derechos sociales vienen por sus luchas, por sus defensas incansables. Por eso estas personas son, como diría Bertolt Bretch, los/as imprescindibles.

    Hermoso e inspirador poema. Enhorabuena, como siempre, a quienes hacéis posible este genial blog.

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